Formación para ser cocinero


En España tenemos la suerte de contar entre nuestras filas con algunos de los mejores cocineros del mundo, cuya cocina ha traspasado fronteras. Entre ellos, podríamos mencionar a Dabiz Muñoz, Juan Mari Arzak, Ferrán Adriá, Martín Berasategui o José Andrés. Gracias a algunos programas de televisión, la figura del chef se ha podido conocer en más profundidad, lo que ha llevado a que muchas nuevas generaciones se hayan visto inspiradas por estos.

Pero ¿cómo se puede llegar a ser un cocinero profesional?

En primer lugar, es preciso señalar que existen diversos perfiles profesionales que se necesitan dentro de una cocina para que un restaurante o bar pueda funcionar. A grandes rasgos, podríamos señalar que el papel del ayudante de cocina, quien ayuda al cocinero a preparar las cosas necesarias para llevar a cabo los platos que luego se ofrecerán, el cocinero o el chef, quien ostenta el puesto de mayor responsabilidad, son fundamentales.

Por suerte, en nuestro país contamos con amplio abanico de opciones para la formación de este tipo de perfil profesional.

-FP de cocina:

La Formación Profesional es una de las opciones para aprender este oficio, la cual puede dar la oportunidad, una vez finalizados los estudios, de ser cocinero, jefe de partida o empleado en tiendas especializadas en comidas preparadas. Dentro de la Formación Profesional también podemos hallar el título de Técnico Superior en Dirección de Cocina, que permite acceder a puestos como jefe de cocina o de operaciones de catering.

Grado de Ciencias Gastronómicas y Culinarias:

Formación universitaria en la que no solo se adquieren las habilidades necesarias para desempeñar las funciones de cocinero, sino que también se instruye a los alumnos para que estos puedan insertarse laboralmente, como por ejemplo, al establecer su propio negocio dentro de la hostelería.

-Cursos de cocina:

Es otra de las opciones formativas complementarias al FP o la formación universitaria. Las nuevas tendencias y la obligación de estos profesionales a estar puestos al día, provoca que se confiera una gran importancia al hecho de que se estén adquiriendo constantemente las nuevas competencias necesarias para adaptarse a las nuevas demandas del mercado.

Gracias a esta amplia oferta, los reclutadores pueden esperar que las nuevas generaciones vengan bien formadas para ofrecer un servicio de impecable calidad a sus clientes potenciales.

 


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