El estilo industrial


Una de las tendencias que está en alza en nuestro país es la decoración de estilo industrial, muy presente en algunos países europeos como Dinamarca, Suecia o Noruega y que se está dejando ver cada vez con más frecuencia en España.

El estilo surge como imitación de las naves industriales, las cuales adquirían en el Nueva York de los años 50 los ciudadanos menos pudientes para establecer su hogar, manteniendo, de esta manera, algunos de los elementos más característicos como las vigas al descubierto y el ladrillo visto.

Adaptado a nuestros tiempos, podemos ver cómo cada vez más restaurantes apuestan por espacios diáfanos donde tienen cabida las vigas de hierro o madera, el acero o el cuero, el hormigón, el ladrillo visto y grandes ventanales como elementos predominantes, ya que emulan a las antiguas fábricas a partir de  las que se origina este estilo. A esto se le une una combinación de colores muy sobrios, e incluso fríos, que suelen estar en armonía con lo que hemos dicho anteriormente, por lo que ganan en popularidad los colores grises que emulan el acero, los tonos marrones (por su afinidad con la madera o el cobre) o el color negro.

En iluminación, esa parte tan importante en un local, destacan las bombillas con filamentos y las lámparas de acero. Las primeras podrían ser un puro elemento decorativo, pues se caracterizan por no aportar mucha luminosidad y la oscuridad puede crear una atmósfera desagradable.

En cuanto al mobiliario, suele mezclarse elementos antiguos con otros más modernos sin resultar extraño o ajeno, lo que se traduce en un estilo fácil de combinar. Los complementos que más destacan son las máquinas de escribir, teléfonos o radios antiguos o cualquier elemento que, en definitiva, pueda recrear los orígenes de este estilo tan de moda.


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